lunes, 9 de noviembre de 2009

SOBRE NUESTRO SEMINARIO DE GRUPOS Y ESPACIOS DE APRENDIZAJE

Madrid, 8 de noviembre de 2009.

Aquello que me motivó a este seminario de formación está resumida en una frase del primer texto de Roberto Carballo que dice: “Una empresa que se preocupe por el cliente pero se olvida de su cliente interno, no es rentable para sus empleados aunque les permita ganar mucho dinero”.

El Master es una empresa que se inició hace más de una década. Como yo soy colaboradora sólo desde hace un año, sólo sé que de haber llegado hasta aquí tuvo que haber sido rentable, no sólo porque el Master siempre ha tenido promotores y por tanto recursos para echar a andar procesos participativos, sino porque ha provocado muchas sinergias a nivel al menos hispanoamericano en el saber hacer de las metodologías participativas. Lo que ignoro es si alguna vez se trabajó con “el cliente interno”, pero lo cierto es que estos dos últimos años la rentabilidad se ha venido abajo y nos ha forzado a replantearnos TODO, y lo estamos haciendo. Ya desde antes de la crisis habíamos optado por cambiar y ahora con mayor razón, por tanto estamos en buen camino.

Hemos re-elaborado nuestro itinerario porque:
Hemos re-elaborado la información con la que contamos para hacer lo que hacemos. Carmen y yo hemos pasado el verano re-pensando la estructura del programa en los diferentes módulos, Loli ha dirigido una negociación con el grupo de maestrandos de este año y se ha adelantado en la organización de nuestro protocolo de funcionamiento entre la Dirección, la Coordinación y la Tutoría.
Alrededor de la información con la que contamos y que hemos intentado devolver y poner sobre la mesa y que estamos analizando en este mes, hemos intentado definir “el estado de las cosas” (¿o no?) y
Yo creo que el objetivo está marcado, aunque aún no está sobre el papel, en definitiva es algo así como: “Trabajar para que el Master, como Título Propio, logre restablecer su prestigio haciendo las cosas mejor este año, consiguiendo nuevos promotores y difundiendo su ser y quehacer para conseguir más postulantes el próximo año”. El Plan de Trabajo se está definiendo y poniendo en marcha...
Como el Master sirve a dos clientes explícitos que son por un lado los Promotores y por el otro los maestrandos, deberían definirse los sistemas de feedback tanto para unos como para otros. El que está claro y que ahora mismo pareciera estar funcionando bastante bien es lo que se refiere a la auto-evaluación del curso en cuanto a programa, profesorado, alumnado, coordinación y tutorías. Nos faltaría definir aquel para los Promotores... no lo sé.

Por otro lado, los proyectos que cada año se plantean desde los Promotores del Master también son empresas que se inician y tienen un plazo de desarrollo: los 9 meses que dura el curso, aunque el objetivo no es llevar a cabo un proyecto, sino poner en marcha un proceso y ese es el reto de los grupos de práctica.
Como empresas que son, también se preocupan por su cliente o clientes (promotores, comunidad con la que trabajan, etc) pero tampoco deben olvidar al “cliente interno” que son ellos mismos, los componentes del grupo incluyendo al coordinador/a o tutor/a. Y este tema fue uno de los temas que surgieron en la auto-evaluación del año pasado como importante y es el motivo de esta iniciativa.

¿Cómo trabajar en grupo? ¿cuáles son aquellas pautas que nos orientan al buen funcionamiento de un grupo de trabajo?
Ese fue nuestro punto de partida, la auto-reflexión, y desde mi punto de vista fue muy buena la dinámica que tuvimos el primer día con Roberto Carballo que nos hizo analizar en grupos el ¿dónde estamos? ¿problemas a abordar?...

El objetivo de la mayoría era poder ayudar mejor a los grupos a conseguir mejores resultados tanto en la gestión externa del proceso participativo que debían poner en marcha, como en su gestión interna, de buen ambiente de trabajo.

Además de los problemas a abordar que salieron en esa primera sesión, el texto enfatiza otros primeros relacionados con la información del grupo que me parecen importantes.
Es que en los grupos ¿falta comunicación? ¿falta información o es incoherente o contradictoria o ambigua? ¿se habla claramente? ¿se dice lo que hay que decir? ¿se informa humanamente? ¿la información es completa y transparente o es sólo informal? ¿la información la conocen todos los integrantes? ¿la información es tan formal que no se está comprendiendo? ¿se están utilizando los gestos adecuados? ¿se está confrontando la información?...
Para afrontar estos y otro problemas del grupo nos haría falta ir poco a poco descubriendo pautas, pero que también tienen que ver y mucho con lo que a nivel interno estamos haciendo el GRUPO del master: Nuestro protocolo interno.

Precisamente, hubo una pauta importante ante uno de los obstáculos que se mencionaban y se discutieron sobre el buen funcionamiento de los grupos y era que “la asignación de los responsables tiende a no quedar suficientemente clara”... “es muy corriente observar cómo se compite por ser los artífices únicos del trabajo y también por los laureles y también por evitar las culpas”.
Es que en los grupos ¿se está partiendo de reconocer las potencialidades y las limitaciones de cada integrante? (se debería además por estar dentro de nuestra metodología) ¿se trabaja en el “aquí y ahora”? ¿se está pensando en términos del otro? ¿cómo se están repartiendo las responsabilidades? ¿cómo se está trabajando la confianza?...

La gran pauta que “aprendimos-haciendo” fue la función del OBSERVADOR del grupo, aquel rol rotativo que contribuía a construir la MEMORIA DE APRENDIZAJES. Reconozco que ha sido un aprendizaje excelente.
Los aprendizajes-retos que yo sacaría de aquella puesta en común de observadores serían:

· No olvidar la dimensión personal en los grupos.
· El mismo grupo de trabajo (la gestión interna) debe ser parte también del objetivo de trabajo.
· Asignación de roles rotativos.
· El grupo necesita memoria de aprendizaje: el observador es un rol básico en un grupo.
· El grupo no puede mantenerse fragmentado: un equipo no es un grupo. El grupo funciona en un espacio democrático con una organización horizontal y sistemas de auto-organización, mientras que el equipo funciona en un espacio fragmentado (suma de espacios individuos/especialistas) bajo una organización jerárquica.
· Crear una base de datos común. Un repositorio de conocimiento que integre las experiencias del trabajo de los grupos.
· Un grupo debe “tirarse a la piscina” con “flotador” (método) y “monitor” (supervisor/tutor).
· El papel principal de los/as coordinadores/as o tutores/as, para hacer el seguimiento al grupo, el rol de “torre de control”, sobre todo para los casos especiales. Es un facilitador externo que interviene lo menos posible, pero su objetivo es mantener centrado el tema para evitar la dispersión.
· Un grupo no tiene capacidad de regeneración a corto plazo: si no funciona en un principio no funcionará.

En el caso del Master, las personas no se conocen y nunca han trabajado juntas. Hay que buscar, en la medida de lo posible, que funcionen como grupo en la medida en que vayan trabajando y se vayan conociendo, pero de entrada no es pedagógico que se agrupen ellos solos.
Unas primeras pautas son:

· Buscar la variedad en la conformación de los grupos (profesión, edad, género...).
· Introducir previamente elementos que les ayuden a trabajar en grupo.
· Evitar las parejas. El grupo de 4 es óptimo. Favorecer la fórmula: 3 mujeres + 1 hombre.

Así lo intentamos este año, pero igual tuvimos ciertos problemas, que yo resumiría en tres aprendizajes:

· Nunca subestimar el tiempo de preparación de la clase dedicada a la formación de grupos, ya que tiene que ver con la información que se transmite, quien la transmite y cómo.
· Importante ser precavidos. No subestimar la alternativa B cuando haya una probabilidad, por mínima que sea, que la alternativa A no salga.
· Evitar la improvisación, sobre todo en el tema de la formación de los grupos. Contemplar la alternativa B previamente.

P/¿Cómo se trabaja en grupo? R/ Trabajando en grupo
En la segunda sesión discutimos este tema, principalmente en cuanto a los valores del grupo y varias de las pautas aprendidas fueron:

· Cada mes (más o menos) es bueno que el grupo se pare y analice cómo está trabajando. Sería bueno llevar un “diario” de ¿Cómo se ha trabajado? Que sirva para otras experiencias.
· El que el grupo parta del “hacer concientes los supuestos emocionales que predominan en él”, coincide con nuestra metodología, lo que llamamos la auto-reflexión/crítica de nuestros pre-juicios antes de comenzar a trabajar.
· El grupo debe tener una estrategia para trabajar las confianzas internas (importantísimo si quiere además trabajar las confianzas hacia la comunidad donde deberá trabajar) y evitar ser un grupo de ataque-fuga, o de dependencia, o de emparejamiento.
· Favorecer el conocimiento mutuo y facilitar la información de manera transparente y clara son claves para la comunicación grupal y su operatividad.
· Los integrantes deben formarse en actitudes de trabajo propias de la tarea grupal, y aquí el rol del coordinador es clave: ¿cómo formar hacia el respeto mutuo, la positividad, la conciencia de límites, el contraste de criterios, la toma colectiva de decisiones, la previsión y programación de actividades?

Alicia

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